En
el Museo Franciscano del convento del Carmen, también llamado
de San Pedro, se conserva el cuadro Profesión
de los dos primeros descalzos de Pastrana. Junto a los príncipes
de Éboli y tal y como reseña el pie del propio cuadro,
aparecen representados sus hijos mayores. Éste que vemos aquí
es Rodrigo de Silva y Mendoza aunque bien es cierto que se trata de
un cuadro pintado en el siglo XVII por orden de su hermano fray Pedro
González de Mendoza. Su cabello rubio fue uno de los detonantes
que hicieron saltar la creencia de que se trataba de un hijo
natural del rey Felipe II con quien doña Ana de Mendoza
supuestamente había tenido un amorío.
Los condes de Pastrana continuaron con el primogénito de la
princesa de Éboli, Rodrigo de Silva y Mendoza, segundo duque
de Pastrana, al cual le supuso la leyenda negra hijo de Felipe II
(algo difícil pues cuando su concepción la madre estaba
de postparto, y por tanto en casa, y el rey Felipe II de luna de miel
con la reina Isabel de Valois, de la que estaba enamorado). Juerguista
y pendenciero en su juventud, llego a amenazar de muerte a su madre
quien en el tema de la herencia favorecía a su hermano Diego.
Abandona a su madre en 1580 y se casa cuatro años más
tarde con Ana de Portugal y Borja. Fue menino de la Reina y con su
cuñado (el duque de Medina-Sidonia, futuro jefe de "La
Invencible") fue a África a recoger el cadaver del rey
don Sebastián de Portugal. Pasó a Flandes como soldado
en 1588, estuvo preparado para embarcar en la Armada Invencible, fue
Capitán de lanzas y jefe de la caballería de Alejandro
Farnesio, distinguiéndose en los combates. Murió cerca
de Luxemburgo al ir al encuentro del nuevo gobernador el cardenal-archiduque
Alberto.
Extraído de:
http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/depaz/mendoza/past2.htm
(Con permiso del autor José Luis García de Paz. Consúltese
la web para actualizaciones)