
Fray
Pedro González de Mendoza (1570?-1639) era el hijo menor de la
princesa de Éboli. Se llamaba Fernando de Silva y Mendoza pero
cambió su nombre en honor de su antepasado el Gran Cardenal Mendoza
al hacerse franciscano.
Nació en Madrid e inicialmente fue menino del futuro Felipe III.
Ante la oferta del papa Gregorio XIII de hacerle cardenal, le instaron
a entrar en religión, pero Pedro escogió hacerse franciscano
profesando en el monasterio de La Salceda.
Este monasterio estaba situado en el término de Peñalver,
a 8 kilómetros de Tendilla. Fue fundado en 1376 por Fray Pedro
de Villacreces y el futuro cardenal Cisneros fue guardián en
este convento hasta que fue llamado por los Reyes Católicos en
1492. En el se encontraba la imagen de la Virgen de la Salceda. Fray
Pedro fue prior en La Salceda y luego Provincial de la Orden franciscana
en Castilla. Protegió mucho a este monasterio.
Fray Pedro pertenecía al entorno del duque de Lerma, favorito
de Felipe III, y logró que el rey y la reina Margarita visitaran
La Salceda a su vuelta de Valencia el 2 de marzo de 1604. Obtuvo los
cargos de Arzobispo de Granada (1610) y Zaragoza (1615) y Obispo de
Sigüenza (1623). Tras la caída de Lerma, fray Pedro vivió
sus años restantes retirado en su obispado de Sigüenza,
lejos de la corte debido a su cercanía al partido caído
en desgracia.
Mecenas y arquitecto aficionado, fray Pedro engrandeció la colegiata
de Pastrana (a la que donó algunos de sus famosos tapices), edificó
el crucero del coro en la catedral de Granada, las casas arzobispales
en Zaragoza y reformó la catedral y edificó la fortaleza
de Sigüenza. Fue un buen teólogo y defensor del Dogma de
la Inmaculada Concepción de María. Al estar su madre encarcelada
y su hermano mayor en Flandes, se encargó de administrar los
bienes familiares desde Pastrana. Mientras que su padre protegió
a la minoría morisca, fray Pedro era un firme partidario de su
expulsión de España.
Entre otras obras fray Pedro escribió la Historia del Monte Celia
(1616) acerca del Convento de La Salceda, Cartas Pastorales (1619),
Inmaculatae Concepcionis y Canción a la Concepción de
Nuestra Señora, evidentemente obras poco interesantes para el
que no guste los temas religiosos.
Al igual que sucede con la hermana menor de la familia, Ana de Silva,
de Fray Pedro se conserva un lienzo anónimo fechado en el siglo
XVII y que hoy puede verse en el Museo de la colegiata de Pastrana.
Extraído de:
http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/depaz/mendoza/fraypedr.htm
(Con permiso del autor José Luis García de Paz. Consúltese
la web para actualizaciones).