MONASTERIO DE SAN JOSÉ
(O MONJAS DE ABAJO)

Habitado en la actualidad por una comunidad de monjas concepcionistas (de la Orden de la Inmaculada Concepción), el monasterio fue fundado el 9 de julio de 1569 por Santa Teresa de Jesús, quedando Isabel de Santo Domingo como primera priora. En aquella época solamente existían unas pocas habitaciones de las que no queda huella alguna. Además, la presencia de Santa Teresa no debió de pasar de un mes. Aquí fue donde Isabel de Santo Domingo dijo la famosa frase "¿la Princesa monja? ¡Doy la casa por deshecha!" al conocer la idea de que doña Ana se iba a meter a monja en el convento. El caos que organizó la princesa durante su estancia en San José tuvo como corolario que las religiosas, siguiendo órdenes de Santa Teresa, abandonaran el lugar a los cutro meses dirigiéndose, después de una escapada nocturna, a Segovia. Al quedar el monasterio vacío, al año siguiente fue repoblado por franciscanas concepcionistas, las mismas que lo habitan hoy. Sobre el friso que recorre toda la fábrica sustentando las bóvedas puede leerse la leyenda que nos recuerda la fundación del convento:
"ESTA IGLESIA Y MONASTERIO FUNDO Y DO[T]O EXCELENTISSIMA SENORA DOÑA ANA DE MENDOÇA Y DE LA CERDA PRINCESA DE MELITO Y DUQUESA DE PASTRANA CUIO ORIGEN PROCEDE LEGITIMAMENTE DE LOS REYES DE CASTILLA Y DE FRANCIA. ACABOSE A BEINTE DIAS DEL MES DE MAIO DEL AÑO DE NUESTRO SALVADOR JESUCHRISTO DEL MILL Y QUINIENTOS Y OCHENTA Y DOS A ONRA DE DIOS Y DE SU BENDITA MADRE TOTA PULCRA EST MARIA".
Junto a la entrada de la calle podemos ver una copia sobre azulejos del retrato que de la santa de Ávila hiciera Juan Nardush, más conocido como Juan de la Miseria. En la misma iglesia del convento, levantada al más puro estilo austero de la orden carmelita, se pueden ver los escudos de la casa de Silva y Mendoza.

Pero no solamente el marco de El Cenador de las Monjas es incomparable, sino que, además, se come muy bien, igual de bien que debió de comer en este sitio la princesa de Éboli hace casi cinco siglos. No es casual que el restaurante lleve en poco tiempo desde que se inauguró varios premios de gastronomía. Recomiendo el entrante de patatas gañaneras (¡¡¡exquisito!!!), el medallón de solomillo con foie, patatas a los cuatro quesos... (¡¡mmmmmhhhhh!!), el pato con compota de manzana, etc. etc. etc. entre otras muchas delicias con que cuenta este excepcional restaurante. Hay que ir para verlo y comerlo.
© Nacho Ares 2005