Richard H. Wilkinson
Richard H. Wilkinson
El Dr. Wilkinson (Universidad de Arizona, Estados Unidos) es
muy conocido para todos aquellos aficionados a la arqueología por sus
libros. Algunos de los títulos se han convertido en verdaderos clásicos
de la egiptología como Todos los templos de Egipto, Todos los dioses
de Egipto, Cómo leer el arte egipcio, o Todo el Valle de los Reyes,
escrito junto a Nicholas Reeves.
Entrevista realizada en Luxor el 5 de enero de 2009
El Dr. Richard Wilkinson, de la Universidad de Arizona, aprovecha
el parón invernal de la universidad, apenas tres semanas, para realizar
una campaña breve de excavación en esta orilla oeste de Luxor.
Allí trabaja junto con algunos de sus alumnos en el templo funerario
de Tausert (ca. 1200 a. C.), la reina regente, esposa del faraón Siptah,
de la XIX dinastía.
“Petrie exploró el templo de Tausert en 1896 —nos cuenta
el Dr. Wilkinson al pie de la excavación—, pero cuando vinimos
nos dimos cuenta de que en realidad no había excavado nada en absoluto.
Seguramente se limitó a hacer algunos pocos sondeos, pero realmente
no excavó nada. Es muy posible que estuviera trabajando en otro templo,
quizá el Rameseum que se encuentra a pocos metros, y que mandara a
algunos hombres a excavar este templo de la reina Tausert. En muchas partes
del yacimiento, especialmente bajo la zona verde, lo único que se encuentra
es arena. No hay nada. Solamente en muy pocos lugares está mezclado
con escombros. Creemos que lo que encontraron los hombres de Petrie fue esto,
zonas del yacimiento completamente vacías que, lógicamente no
le llamaron la atención y por eso no continuó. En algunas de
las esquinas del templo descubrió pozos de fundación. Nosotros
hemos dado con lo pozos que él dejó sin descubrir.
En otras partes del templo hemos encontrado objetos, como amuletos dispersos
por todas partes. En definitiva, piezas sin mucha importancia arqueológica.
Y es quizás ésta la clave que hizo pensar a Petrie que el templo
nunca fue acabado.” Pero el equipo americano del Dr. Richard Wilkinson
ha encontrado bloques de piedra de fundación con los nombres de varios
faraones, lo que nos hace pensar que efectivamente el templo fue acabado y
sus sillares reutilizados en la construcción de otros templos anexos
a la zona.
“Uno de los bloques —añade el profesor de la Universidad
de Arizona— señala que Tausert comenzó la construcción
de su templo funerario en el octavo año de su reinado. Hasta ahora
se había pensado que el reinado de Tausert no fue más allá
de los seis años y este nuevo hallazgo prolonga su duración,
al menos, a dos años más.
La estructura del templo también es ahora más clara para los
arqueólogos. Algunas de las habitaciones encontradas parecen denotar
la presencia de bellas decoraciones sobre las paredes, lo que hace pensar
que el templo, una vez acabado, debió de ser un monumento realmente
hermoso”.
Se desconoce cuál era la extensión real del templo. Quizá
ante nuestros ojos tengamos solamente un pequeño porcentaje de lo que
realmente era. Se ha podido saber que había edificios de barro anejos
y que el sancta sanctórum, la zona más sagrada del templo, está
todavía sin descubrir, más allá de la carretera que cruza
frente al edificio y que lleva hasta Deir el Bahari y el Valle de los Reyes.
“Existe un proyecto para retirar esa carretera y alojarla en la zona
de cultivos, más al oeste —nos informa el Dr. Wilkinson—.
De esta manera, muchas misiones podrán continuar sus excavaciones bajo
la moderna carretera. Nosotros confiamos en que de aquí a pocos años
podamos alcanzar el sancta sanctórum ubicado en la zona oriental. En
este emplazamiento, en lo poco que hemos podido excavar, han aparecido algunas
tumbas del Tercer Período Intermedio. Aunque ya fueron saqueadas en
la Antigüedad, se han podido encontrar restos humanos, fragmentos de
ataúdes, ajuar funerario, etc.”
Aparentemente el templo de Tausert es un lugar poco atractivo, pero en palabras
del profesor de la Universidad de Arizona, “se trata de un espacio arqueológico
muy rico”. Todos los años sacan a la luz una publicación
con el resultado de las excavaciones y ya preparan una publicación
final en la que junto a las conclusiones definitivas, se podrá ver
una reconstrucción del templo, tal y como debió de ser con todo
su esplendor en la Antigüedad.
© Nacho Ares 2009