Kent Weeks
Kent Weeks
Profesor de egiptología de la Universidad Americana
de El Cairo y fundador y director del Theban Mapping Project
Entrevista realizada en el Hotel Villamagna de Madrid el 17 de marzo
de 2005
ENTREVISTA A KENT WEEKS
TRAS LAS HUELLAS DE HOWARD CARTER
Fotos ©Discovery Channel
El egiptólogos estadounidense Kent Weeks visitó nuestro país durante el mes de abril para promocionar un documental realizado por Discovery Channel. Aprovechamos aquella oportunidad para charlar detenidamente con él sobre el trabajo realizado en la necrópolis tebana en las últimas tres décadas y los proyectos futuros en la KV5 la tumba de los hijos de Ramsés, sin lugar a dudas, el último gran descubrimiento de la egiptología en la última década.

No es extraño encontrarnos a diario en los medios de
comunicación noticias sensacionalistas sobre los últimos grandes
hallazgos arqueológicos descubiertos en Egipto. A bombo y platillo
el Consejo Superior para las Antigüedades de Egipto tiene por norma lanzar
descubrimientos nimios como si fueran grandes hallazgos. A todos nos suenan
calificativos como “lo más importante desde el descubrimiento
de la tumba de Tutankhamón” en el caso de las momias del oasis
de Bahariya, o la “momia más hermosa jamás descubierta
en el valle del Nilo”, mucho más r??ecientemente. Estas noticias,
como sucede con casi todas, a los pocos días se disuelven como un azucarillo
ya que, en realidad, no son más que eso: sutiles llamamientos de las
autoridades egipcias para tener siempre en el candelero mediático internacional
su país como destino turístico.
Y hay que reconocer que no siempre lo hacen mal. En contadas ocasiones esas
pomposas noticias han conseguido cruzar las fronteras del tiempo. Una de esas
noticias apareció en los medios de comunicación de todo el mundo
en el año 1995. Dejando en un segundo plano a las noticias que normalmente
copan las portadas de prestigiosas revistas que en la mayoría de las
ocasiones solo hablan de las grandes catástrofes políticas,
Kent R. Weeks revivió hace ahora una década el espíritu
de muchos entusiastas por la egiptología. Su hallazgo no merecía
menos.
Egiptólogo desde niño
Kent R. Weeks es profesor de egiptología de la Universidad Americana
de El Cairo (UAC) y fundador y director del Theban Mapping Project. Este proyecto
viene desarrollando en las últimas tres décadas, gracias a este
fascinante plan arqueológico, la obtención de un mapa definitivo
de toda la necrópolis tebana, incluyendo detallados planos de las tumbas.
Desde que tenía 8 años siempre quiso ser egiptólogo.
Tras estudiar en Seattle y Washington, pronto se incorporó a la investigación
de campo en la antigua Tebas, Luxor.
En esta ciudad permaneció varios años como director de la casa
de Chicago, una importante institución egiptológica que desde
hace décadas desempeña importantes labores de reconstrucción
y recuperación de?? monumentos en la Luxor. Fue aquí en donde,
asentado ya con su esposa y sus dos hijos, conoció a la inglesa Dorothy
Louis Eady (1904-1981), más conocida como Omm Seti, una mujer de la
que guarda un extraordinario recuerdo tal y como él mismo nos reconoce.
“Solía venir a visitarnos todos los años en Navidad y
nosotros en Año Nuevo le respondíamos la visita yendo a verla
a Abydos. Tenía muy buena relación con los niños. Era
una persona encantadora, muy generosa y, por encima de todo, una extraordinaria
egiptóloga. Es cierto que tenía una serie de ideas un tanto
excéntricas, pero no estaba loca como muchos han llegado a decir. Conocía
el templo de Seti I en Abydos mejor que nadie, cada muro, cada texto jeroglífico...
no había nada en este lugar que le resultara extraño”.
Eran los comienzos de su trabajo como excavador en los que ya tuvo numerosas
sorpresas en su querido Valle de los Reyes. En aquella particular aventura
arqueológica inició lo que a la postre se convertiría
en su primera gran meta profesional de 1995.
El inicio hay que ponerlo a finales de la década de los 80. Entre otras
tareas, la campaña de 1989 incluía la búsqueda de una
tumba perdida, la KV5 (Valle de los Reyes 5), descubierta en 1825 por James
Burton. Desde ese año se había olvidado, hasta el punto de que
las excavaciones posteriores la taparon con escombros. Tras una rápida
y afortunada localización, el equipo de Weeks se dispuso a realizar
una inspección con el fin de comprobar la exactitud del croquis realizado
por Burton. Los trabajos de limpieza se dilataron a lo largo de varias campañas
hasta que finalmente, concluyeron alcanzando el mismo punto al que había
llegado Burton más de siglo y medio antes.
Weeks y su equipo no solamente confirmaron la precisión de dicho plano
sino que en un principio se hallaron casi 100 salas más, número
que se ampliaría con el paso de las campañas. Kent Weeks acababa
de descubrir la tumba más grande de Egipto, la tumba de los hijos de
Ramsés II (1298-1232 a. de C.).
“Normalmente en el Valle de los Reyes cada tumba era construida para
una sola persona. Lo extraordinario de la KV5 es que allí fueron enterrados
muchos de los hijos de Ramsés II —nos declara Weeks entusiasmado
por su descubrimiento—, algunos de los cuales ocuparon cargos importantes
dentro de la corte de Ramsés. Si pensamos que este faraón reinó
durante casi 67 años, muriendo a los 90, y que la media de edad en
el antiguo Egipto estaba entre los 30 y los 35 años, no es extraño
que fallecieran muchos de sus hijos antes que el propio rey”.
Quizá lo más importante del hallazgo es la tumba en sí.
“Pensemos que no hemos descubierto algo como la tumba de Tutankhamón,
repleta de figuras y oro por todas partes. Gracias a un papiro de Turín
en donde se habla de un juicio realizado a ladrones de tumbas, conocemos incluso
los nombres de los saqueadores que llegaron hasta la KV5 hace más de
3.000 años. También hay que contar los daños realizados
por las inundaciones de la zona a lo largo de estos siglos. Las aguas arrastraban
todo lo que se encontraban por delante. Aún así, hemos encontrado
cientos de fragmentos de la decoración de las paredes, de vasos de
alabastro, sarcófagos de madera y granito, fragmentos de estatuas,
etcétera”.
Son más de quince los años que Weeks?? ha pasado en la tumba de
los hijos de Ramsés. Se trata de una trabajo lento pero apasionante.
“La excavación de esta tumba es algo que durará varias
generaciones de arqueólogos. No solamente por el trabajo de campo que
queda por hacer sino por las diferentes líneas de investigación
que posee la egiptología con el paso del tiempo. Por ejemplo, hace
30 años nadie se acordaba del papel de la mujer en la sociedad egipcia
y hoy poseemos decenas de libros y tesis sobre el tema. En otro orden de cosas,
las nuevas tecnologías ofrecen posibilidades que proporcionan posibilidades
sorprendentes. Éste es el caso del estudio anatómico forense
que hemos hecho con Discovery Channel.
Nuevas líneas de investigación
Esta compañía estadounidense presentó en el Museo Arqueológico
Nacional en el mes de marzo El castigo de Ramsés: ¿divino o
terrenal?, un espacio de casi dos horas de duración en el que el Weeks
presentaba el resultado de las últimas investigaciones en la tumba
de los hijos de Ramsés.
El elemento más importante en torno al cual giraba el programa era
una calavera descubierta recientemente en la KV5. El entorno arqueológico
de la pieza hace pensar a los investigadores que podría tratarse del
hijo primogénito de Ramsés, Amun-her-khepeshef. Y es en este
objeto en el que se aglutinan varias hipótesis a cada cual más
sugerente. Si Ramsés II fue el faraón del Éxodo bíblico,
Amun-her-khepeshef debió de ser con toda seguridad el hijo primogénito
al que aluden las escrituras sagradas cuando se habla de la muerte de los
primogénitos de todo el país como una de las siete plagas.
??
“Éxodo 9: 1 Yavé dijo a Moisés: Preséntate
a Faraón y dile: Así dice Yavé, el Dios de los hebreos:
‘Deja salir a mi pueblo para que me den culto’. 2 Si te niegas
a dejarles salir y los sigues reteniendo, 3 mira que la mano de Yavé
caerá sobre tus ganados del campo, sobre los caballos, sobre los asnos,
sobre los camellos, sobre la vacadas y sobre las ovejas; habrá una
grandísima peste”.
Con estos elementos Discovey Channel realizó un espectacular montaje
que pasó por su canal español la primera semana del mes de abril
con gran éxito. En él se quería comprobar si la plaga
lanzada por Yavé y que hace referencia a la muerte de los primogénitos
(Éxodo 11,5) pudo ser real o no.
La calavera de Amun-her-khepeshef presentaba una fractura con hundimiento
en la parte superior de la cabeza que pudo haberse producido en el momento
de la muerte y ser la causa del fallecimiento. Todo parecía indicar
que la herida se produjo mediante el empleo de un objeto no punzante que golpeó
el cráneo, lo que demuestran las líneas que parten del centro.
Dentro de la especulación que permiten este tipo de investigaciones
abiertas grandes teorías en muchos casos sin ningún trasfondo
real, hay que reconocer que Discovery Channel en palabras de Kent Weeks “no
ha ido más allá de lo que las evidencias demuestran. Las nuevas
tecnologías están permitiendo a los egiptólogos explorar
áreas que hace algunos años se consideraban impensables”.
Kent Weeks y las momias reales
Nuestro tema de portada de hace tres meses estaba dedicada a las momias conservadas
en el Museo de El Cairo. Su po??lémica sobre el controvertido “quién
es quién” es un tema que conoce perfectamente Kent Weeks. Él
fue uno de los primeros en descubrir tal embrollo entre los cuerpos de los
antiguos reyes. “Cuando examinamos las momias reales en el Museo de
El Cairo, allá por los años 70 —nos confirma Kent Weeks—,
identificamos pro primera vez este problema. Nos dimos cuenta de ello porque
cuando los patólogos miraron las placas obtenidas de las momias descubiertas
en 1881 en el escondite real de Deir el Bahari, la primera pregunta que se
hicieron fue: ‘¿cuál es la edad en la que murieron estas
personas?’. Fueron muy claros en la concreción de estos datos.
Señalaron, por ejemplo, ‘este individuo murió cuando solamente
tenía 20 años de edad’. Con esos datos en la mano lo que
hicimos fue ir a las fuentes históricas. Entonces nos dimos cuenta
de que la persona supuestamente identificada con esa momia había vivido
hasta los 55 años. La pregunta es clara, ¿cómo resuelves
el problema de tener por un lado los restos de una persona que murió
con 20 años y que la historia nos dice que llegó a vivir hasta
los 55? Había algo que no encajaba. La primera respuesta que se nos
ocurrió y que seguramente esté en lo cierto, es que cuando las
momias fueron llevadas desde sus enterramientos originales en el Valle de
los Reyes hasta este escondite, las etiquetas que cubrían e identificaban
los cuerpos se debieron de desprender. Entonces, alguien vino y quizá
con precipitación, las fue reasignando colocándolas en las momias
equivocadas. De esta forma, hoy tenemos casi una treintena de momias reales
en el Museo de El Cairo que están mal identificadas. ??Llevando este
problema a la KV5 vemos que nos encontramos con algo parecido. En la tumba
de los hijos de Ramsés hemos encontrado numerosos cuerpos. Si partimos
de un análisis antropométrico facial, el estudio estadístico
nos dice que tal momia es más parecida a ésta que a ésta
otra. Realizando este tipo de estudios comparativos en las momias del Museo
de El Cairo podemos afirmar con certeza que esta momia, por ejemplo, tiene
más posibilidades de ser Amenofis II que Tutmosis III. Con estos cambios
y basándonos en esta clase de estudios estadísticos descubrimos
que la identificación de las momias encaja perfectamente en una nueva
recolocación de todas ellas, en todos los sentidos, incluyendo la edad
a la que debieron de morir. Por lo tanto, es cierto que hay muchas momias
que están mal identificadas y que las investigaciones de E. Wente y
Jim Harris proporcionaron datos y posibilidades muy, pero que muy acertadas”.

Tras las huellas de antiguos reyes
Pero el verdadero trabajo de este egiptólogo que vive en Luxor en un
pequeño barco hotel sobre el Nilo, es la arqueología de campo.
Como nos reconoce él mismo “sobre la orilla oeste de Tebas se
encuentran cientos de tumbas, probablemente miles, de las dinastías
XVIII y XIX, muchas de ellas solamente exploradas por los ladrones en la Antigüedad”.
En el conocido Valle de los Reyes, las continuas excavaciones a lo largo de
este siglo han ido amontonando escombros en algunas partes del desfiladero,
cubriendo tumbas que ya habían sido descubiertas hace más de
100 años y que hoy se han vuelto a perder. Esto ha ocurrido con las
KV21, 27, 28, 31, ??33, 41 y de la 48 a la 54, sin contar con las de los reyes
Amosis, Amenofis I, Tutmosis II o Ramsés VIII cuyas tumbas jamás
han aparecido. En total, más de 15 sepulcros reales de uno de los períodos
más importantes de la historia de Egipto, cuya valiosa información,
permanecen todavía en letargo en un lugar desconocido.
Más curioso resulta para los egiptólogos el hallazgo de pruebas
irrefutables sobre la existencia de tumbas de personajes importantes como
es el caso de Isisnofret, primera esposa de Ramsés II tras el fallecimiento
de Nefertari y, sin lugar a dudas, una de las mujeres más influyentes
de su reinado. En 1902 Howard Carter, el descubridor de la tumba de Tutankhamón,
halló una inscripción. Se trataba posiblemente de una especie
de “copia pirata” de un mapa del valle en la que se hacía
alusión a la localización de algunas tumbas, tomando como referencias
las distancias de unos sepulcros a otros. Entre ellas estaba la de Isisnofret.
Pero como ocurre en muchas ocasiones, el elevado presupuesto que se necesita
para su localización entre cientos de toneladas de escombros, frena
las intenciones de los egiptólogos.
Para este nuevo Howard Carter de la arqueología del siglo XXI, es mucho
el trabajo que queda por hacer. A nuestra pregunta de quién ha pensado
para sustituirle al frente de la excavación en la KV5 no tiene respuesta.
“Es algo que no me planteo —nos responde sonriendo—. De
momento contamos con un equipo magnífico con el que trabajamos al día
en los descubrimientos que vamos realizando en cada campaña. El futuro
en la KV5 es muy prometedor. No se conseguirá acabar el trabajo hasta
dentro de varias generaciones, por lo que queda mucho por hacer. ??Lo más
importante ahora es dejarlo todo lo mejor posible para que aquellos que continúen
el trabajo en un futuro puedan hacerlo en las mejores condiciones posibles”.
Cualquiera que desee conocer algo más del trabajo de Kent Weeks en
el Theban Mapping Project o en su excavaciones del Valle de los Reyes puede
visitar la página www.thebanmappingproject.com. Se trata de una las
plataformas más elaboradas de la red con prácticas secciones
en la que descubrimos secciones dedicadas a la necrópolis tebana. Dentro
también vamos a encontrar una importante sección dedicada a
la KV5, la tumba de los hijos de Ramsés.
Kent Weeks publicó también hace unos años un libro que
en castellano ha sido traducido por al editorial Península bajo el
título de La tumba perdida. Una obra muy recomendable en la que encontraremos
numerosas referencias a la historia del Valle de los Reyes y a la investigación
de los primeros cinco años en la KV5.
© Nacho Ares 2005